Ultrafiltración

Los sistemas de tratamiento de agua con tecnología de membranas tienen como principio la separación física. La ultrafiltración (UF) es un proceso de filtración que utiliza esta tecnología para remover los sólidos disueltos totales  (TDS), virus, bacterias, toxinas y otros microorganismos patógenos, con la finalidad de conseguir un líquido más puro y con bajo contenido de partículas contaminantes.

En este sistema se utilizan membranas que operan bajo presión y pueden llegar a retener residuos de 0.001 a 0.1 micras, ya que sus capas porosas son más cerradas que las de un sistema de microfiltración y más abiertas que la nanofiltración y la ósmosis inversa.

Es una filtración muy eficiente y que refleja menores costes de operación.

Características de los sistemas UF

Este tipo de filtración, la mayoría de las veces, es usado como un pretratamiento a la ósmosis inversa. Sobre todo para tratar aguas superficiales, de mar, subterráneas con alto valor de TDS, efluentes para reuso y en sistemas de desmineralización.

Gracias a que utiliza una alta presión hidrostática a través de su membrana semipermeable, puede remover partículas contaminantes de gran peso molecular y reducir la materia orgánica entre el 50% y el 90%.

También con el uso de coagulantes puede eliminar el arsénico presente en el líquido y los patógenos que afectan la calidad del agua. Es fundamental para los procesos de separación de emulsiones que tienen grado alimenticio, como en la producción de leche, quesos y sueros, ya que favorece la concentración de proteínas.

Son equipos compactos, con un diseño óptimo y una estructura de acero inoxidable, que tienen bajo nivel de ensuciamiento y cuentan con un lavado a contracorriente automático en intervalos programados para limpiar todo el sistema, por lo que son de bajo mantenimiento.

Es un proceso muy estable que ofrece un alto grado de desinfección tras atravesar la capa porosa que consigue eliminar el bulking y las espumas de filamentos.

Su característica de modularidad permite que sean fácilmente ampliables sin necesidad de reformar el reactor biológico y según su capacidad se apilan para su instalación.

Uso de la ultrafiltración de acuerdo a las necesidades

Esta tecnología puede ser aplicada en diversos ámbitos de fuentes residuales urbanas o industriales, y hasta es usada en la potabilización de aguas menos cargadas.

De acuerdo a cada necesidad, inicialmente se requiere un análisis previo para determinar su nivel de contaminación e identificar el sistema a instalar.

Los tres procesos aplicados son:

  • Ultrafiltración tubular: permite potabilizar fuentes procedentes de lagos, ríos o pozos que no tienen mucha carga y con solo esta etapa se consigue un líquido apto para el consumo humano. Es un sistema ampliable en depuradoras ya existentes, de bajo coste y sin reformas.
  • Bioreactores de membrana (MBR): es una estación que produce un efluente de mayor calidad que la purificación convencional, es biodegradable y cuenta con una recirculación permanente. Se puede añadir a otras depuradoras de tratamientos con modificaciones en el reactor biológico.
  • Ultrafiltración tangencial cerámica (UFT): es una fase que reduce la carga de líquidos industriales muy complejos, se instala antes de la etapa tubular y la MBR para realizar un pretratamiento.

La tecnología UF es una solución altamente eficiente en la eliminación de sólidos disueltos en suspensión para obtener un agua de calidad.